lunes, 25 de abril de 2011

Hot border

20 de abril. Llegó el día de Despedirse de Camboya. Mientras desayunábamos vino nuestro taxista, pero le hicimos esperar un rato largo, ya que nos fuimos en busca de un cajero que no nos tuviera manía. Después de sudar un poco lo conseguimos y volvimos. Hicimos el check-out y nos fuimos dirección a la frontera. Cuando llegamos casi 3 horas después hacía un calor insoportable y nos fuimos a pasar el control de pasaportes camboyano, bastante simple. Lo que no fue tan sencillo fue el de los thais... Casi 2 horas estuvimos haciendo cola. La mayor parte, bajo un sol abrasador que te hacía sentir como en una sauna al aire libre. Conseguimos sobrevivir. Una vez en el otro lado andamos para ver las posibilidades de transporte. Estaba la opción de volver con el mismo bus que nos trajo, pero no lo veía muy claro. Las dudas se nos despejaron cuando nos encontramos a Kirsten y nos dijo que ella iba en una minivan que le había salido por cuatro duros. Fuimos con ella, nos acoplaron en una furgoneta y en menos de un cuarto de hora ya estábamos de camino a Bangkok. 4 horas después llegamos a Khao San Rd, la calle de los mochileros de Bangkok y nos dispusimos a buscar el muelle desde donde salen los ferrys que hacen de buses fluviales por el río que atraviesa la ciudad. Estábamos buscando por un parque al lado del agua cuando nos encontramos a un grupo de mujeres haciendo aeróbic delante de un monitor y bailando al ritmo del aserejé, versión thai, supongo, porque español no era... Nada más llegar al muelle un señor nos ayudó a ver como funcionaba todo. Ciertamente, en este país hay gente muy muy amable, que compensa con creces a los que te quieren tomar el pelo. El ferry es, para mi, el mejor transporte para cruzar la ciudad de norte a sur y viceversa. Como mucho son 14 Baht por trayecto. Y por el mismo precio ves la ciudad desde el río, y de noche, iluminada, es muy bonita. Además también hay transbordadores que te cruzan de orilla por 3 Baht. La chica que cobraba, muy amable, me indicó cuando nos teníamos que bajar. Y fue salir a la Soi 32 (creo que se les llama sois a las calles que dan al río) y nos encontró un taxista que se ofreció a llevarnos. Menos mal, porque estaba a dos calles de donde estábamos. Nuestro hostal era el New Road Guest House, en la zona de la orilla del río, pegado a los barrios de Silom y Pathom. Está bien, tampoco está muy apartado de todo, aunque hay zonas más céntricas, claro. Nosotros sólo lo necesitábamos de parada, así que nos daba igual. El día siguiente teníamos pensado ir o bien a Kanchanaburi y el Parque Nacional de Erawan o bien a Ayutthaya, la antigua capital del Reino de Siam, dependiendo de las combinaciones. Después del check-in y de dejar las cosas en la caja de cerillas que nos tocó de habitación, bajamos a cenar. Muy bueno todo y muy muy barato. Después del palizón de día volvimos a la habitación, nos duchamos y no tardamos demasiado en caer dormidos... Zzzzzz

No hay comentarios:

Publicar un comentario