jueves, 28 de abril de 2011

Chiang Mai

24 de abril. Madrugón. Bajamos y, para nuestra sorpresa, hay más gente levantada. Desayunamos y nos vamos al metro, que conecta con el expreso que nos lleva directamente al aeropuerto. Todo se desarrolla sin complicaciones y llegamos a Chiang Mai a la hora prevista. Tan puntuales que nuestro pick-up llegó tarde. Llegamos al hotel y hacemos el check-in y para hacer tiempo la recepcionista nos ofrece un chófer que nos lleve a ver un par de templos importantes. Uno está en la montaña y otro más normalito, pero fuera del área del canal que rodea parte vieja de la ciudad. Al primero, en la montaña, está al oeste y para llegar hay que pasar delante de la Universidad y el Zoo. Está en el Parque Nacional del Doi Suthep-Pui, en la cima del Doi Suthep, y es el Wat Phra That Doi Suthep. Lo que es el templo en sí no es que sea gran cosa después de lo que llevamos visto, pero vale la pena subir por las escaleras que llevan a él y sacar unas instantáneas de la ciudad de Chiang Mai desde 1.676 metros de altura. Un inciso: el Parque Nacional engloba los dos picos sagrados de la ciudad, el Doi Suthep y el Doi Pui (de 1.685 metros). Aquí en la parte norte del país se encuentran también los Lannas (que significa "millones de campos de arroz"), una cultura bastante antigua proveniente de China y que se asentó en esta zona. La verdad es que nota, tanto en la fisionomía como en la ropa. Además de que comercian bastante con la vestimenta típica. También tienen su propia lengua, por lo que se pueden ver carteles con dos escrituras diferentes. El otro templo que visitamos fue el Wat Suan Dok. También al oeste de la ciudad vieja. Hay un chedi blanco enorme y unos cuantos pequeños que contienen reliquias. Dentro de la sala de oración hay unos Budas dorados bastante grandes. Al fondo del chedi se pueden ver las montañas de la ciudad, lo que le da un aspecto muy interesante. Este templo, al parecer, es conocido por sus charlas con los monjes. Yo sólo hice fotos... Al volver al hotel, visitamos un templo que tenemos justo pegado a la pared, el Wat Phan Tao. A los 15 minutos ya estábamos en la habitación descargando la mochila. Volvimos a bajar para comer algo mientras acababan de montas los puestos del Sunday Market, un mercadillo inmenso que cruza todo el centro antiguo. Y es que resulta que nuestro hotel, el Parasol Inn está en el mismo centro (pero centro centro) de la ciudad antigua, donde se cruzan las dos calles centrales del mercadillo. Cogimos un par de platos, uno de fideos y otro de arroz de un puesto y nos dimos una vuelta por los puestos. Luego, antes de seguir, subimos a ducharnos y bajé a hacerme un masaje en los pies. Ahora sí que estaba listo para patear... Había cientos de tenderetes y yo diría que miles de personas. Se creaban embudos por todas partes. Pero conseguimos hacer unas cuantas compras interesantes y nos fuimos a dormir contentos... y no muy tarde, que el día siguiente prometía ser una paliza pa'l body.

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